Las Hadas Perversas De Cantabria
El origen de la palabra “hada” proviene de la traducción del latín “fatum”, que significa “hado” o “destino”.
Se trata de una criatura fantástica, celestial, con aspecto de bella dama, muchas veces alada. Se dedica a proteger a la Naturaleza y está emparentada con el mundo sobrenatural de los gnomos, sirenas, duendes, elfos y gigantes.
En los cuentos populares de la Edad Media se vincula a las hadas con hechizos y encantamientos producidos a través de la manipulación oratoria -rasgo compartido con las sirenas-. Se dice, también, que utilizan diversas hierbas para mantenerse hermosas y joviales, además de atesorar riquezas.
Aunque parezca que actúan inocentemente, sus actitudes suelen parecer perversas. En la mitología de Cantabria se las denomina “anjanas”. Por ejemplo, las anjanas del Valle de Aras se caracterizan por tener unos pechos de gran tamaño, ser feas, y cambiar de aspecto voluntariamente.

Un antiguo mito escandinavo habla de los Liosálfar (Elfos de Luz), unas criaturas compasivas que moran en el reino celestial de Alfheim. Y de sus opuestos: los Döckálfar (Elfos Oscuros), que son seres de gran tamaño que viven en clandestinidad y son malévolos.
La grandiosa folklorista inglesa Katherine Briggs se inclinó por eludir las clasificaciones de hadas/duendes en “buenos” o “malos”. Prefirió catalogarlos como “solitarios” o “sociables”.
Ella notó que, en diferentes circunstancias, los duendes son capaces de robar niños tanto como de ser inofensivos o de tener una influencia beneficiosa, permitiendo el crecimiento de las flores o ayudando a los pastores a reunir el rebaño.
Las hadas y duendes solitarios son generalmente asociados a sitios seguros: un pantano, un lago, la corteza de un árbol o el sótano de una casa de familia. En cambio, las hadas y duendes sociables adoran cazar, organizar banquetes, bailar y cortejar a otros duendes o a seres humanos.
En los relatos británicos, franceses, italianos, escandinavos y alemanes predomina un tipo de duende “fiestero”, al que le gustan la juerga y los desfiles.
Otros folkloristas caracterizan a los duendes y hadas por el elemento de su ambiente natural, más que por su temperamento. Recordando a Paracelso, estarías relacionados con la tierra, el aire, el agua o el fuego.
Los duendes de la tierra son más frecuentes en las zonas de Coblynau (entre las colinas de Gales), en Gandharvas (India), Erdluitle (Italia del norte), Maanväki (Finlandia), Thrussers (Noruega), Marzalek (Polonia), Illes (Islandia), entre otras.

Existen numerosas historias de seres humanos secuestrados en el “Reino de las Hadas”, especialmente bebés, niños, jóvenes niñas atractivas y músicos. En numerosos relatos folklóricos, cuando un bebé es arrebatado de su cuna se le atribuye está acción a un duende travieso.
Los duendes suelen ser criaturas atractivas, que mantienen amoríos con damas humanas. Sin embargo, se cree que los besos de estos duendes pueden resultar mortales. Muchas doncellas enfermaron y murieron después de ser amantes de duendes, especialmente durante el crepúsculo.
En las leyendas irlandesas, las hadas se casan con hombres humanos pero terminan regresando al mar, mientras que en las leyendas japonesas, los duendes se casan con sus prometidas y terminan robando la esencia vital de sus cónyuges. Los niños nacidos de estas uniones suelen ser criaturas solitarias, melancólicas y fantasiosas.
Algunos duendes son benévolos y otros, malignos. En las leyendas populares escocesas, los duendes buenos moran en el Seelie Court, mientras los duendes malos se congregan en el Unseelie Court, junto a la reina oscura Nicnivin.
Los duendes y hadas asociados con el aire se conocen como “sílfides”, están dotados de alas y pueblan numerosos libros infantiles ilustrados. Estas imágenes fueron popularizadas durante la Inglaterra victoriana.
Algunos ejemplos de duendes del aire son: el luminoso Soulth irlandés, la Star Folk de la tribu algonquina, el Atua de Polinesia, así como las hadas buenas de las leyendas persas, que van dejando rastros de hermoso perfume por donde vuelan.

Existen duendes que desatan fenómenos atmosféricos como ciclones, e incluso pueden atacar naves voladoras. Ejemplos de estos pícaros seres son el Spriggans de Cornwall, el Vily de Slavonia, el Vintoasele de Serbia y Croacia, el Rusali de Rumania y el travieso Folletti de Italia.
Y el ser asociado al fuego es la salamandra, un espíritu elemental muy apreciado por los alquimistas durante el Renacimiento. Asociado con el fuego encontramos a los duendes Djinn -de origen persa y comportamiento malévolo- así como a Drakes (o Drachen), un habitante de las islas británicas.

El origen de la palabra “hada” proviene de la traducción del latín “fatum”, que significa “hado” o “destino”.
Se trata de una criatura fantástica, celestial, con aspecto de bella dama, muchas veces alada. Se dedica a proteger a la Naturaleza y está emparentada con el mundo sobrenatural de los gnomos, sirenas, duendes, elfos y gigantes.
En los cuentos populares de la Edad Media se vincula a las hadas con hechizos y encantamientos producidos a través de la manipulación oratoria -rasgo compartido con las sirenas-. Se dice, también, que utilizan diversas hierbas para mantenerse hermosas y joviales, además de atesorar riquezas.
Aunque parezca que actúan inocentemente, sus actitudes suelen parecer perversas. En la mitología de Cantabria se las denomina “anjanas”. Por ejemplo, las anjanas del Valle de Aras se caracterizan por tener unos pechos de gran tamaño, ser feas, y cambiar de aspecto voluntariamente.
Las Hadas

Esta clase de hadas existen también en la isla Gotland, en Suecia. Son, además, típicas de Galicia (conocidas bajo la denominación de Sacias), de Cataluña (Fadas y Goljas) y de las Islas Baleares (Damas de Aiguo).
Cabe destacar que los mitos nórdicos y helénicos -poblados de dríades y ninfas, comunes en la literatura homérica y ovidiana- ejercieron notable influencia en nuestra concepción sobre las hadas.
Con el paso del tiempo, Escocia, Irlanda, Gales y muchos otros pueblos de Europa fueron construyendo un corpus vivo de tradiciones colectivas acerca de estos seres fantásticos, nutrido por las leyendas célticas.
Al principio, las hadas eran antropomórficas, pero los pequeños y traviesos seres descritos en los dramas shakesperianos modificaron la idea que de ellas se había forjado Europa, en especial los escritores ingleses.
Entre las caracterizaciones de estas criaturas encontramos que pueden ser buenas o perversas, que brindan y reclaman auxilio a los hombres y que pueden ser peligrosas porque castigan a quien no cumple sus deseos.
Muchas hadas fueron, en un pasado, mujeres humanas que se transformaron en criaturas del Ultramundo por haber cometido alguna infracción contra la naturaleza.
Se dice que las hadas pueden ser “desencantadas” en fechas concretas del año como “la noche de San Juan”... Ese día, suelen asomarse a las aguas límpidas de un lago y solicitar el retorno a su auténtica forma.

Los duendes constituyen el eje temático de un poema extraordinario escrito por Edmund Spenser, titulado Faerie Queene y escrito a finales del siglo XVI. Sin embargo, la obra spenceriana debe mucho más a los romances italianos que a las leyendas inglesas sobre hadas.
Durante el siglo XVII, estos pequeños seres inspiraron también la obra Nymphidia, de Michael Drayton, escrita en 1627. Se trata de un texto satírico que tiene como protagonistas al Rey Oberon, a la Reina Mab y a un miserable caballero llamado Pigwiggen.
La serie de poemas Hesperides, escrita por Robert Herrick, también bosqueja al Rey Oberon y comparte un tinte satírico, aunque más oscuro y sensual que el Fairyland de Drayton.
Hacia el siglo XVIII, los duendes fueron la figura estelar del cuento The rape of the Lock, de Alexander Pope. Y también formaron parte de Los viajes de Gulliver, la grandiosa sátira de Jonathan Swift. Sus pequeños liliputienses condensan varios rasgos típicos de los duendes.
Un hada (del latín fatum: hado, destino) es una criatura fantástica y etérea, personificada generalmente en forma de mujer hermosa, que según la tradición son protectoras de la naturaleza, producto de la imaginación, la tradición o las creencias y perteneciente a ese fabuloso mundo de los elfos, gnomos, duendes, sirenas y gigantes que da color a las leyendas y mitologías de todos los pueblos antiguos. Se puede provocar el contacto con ellas desarrollando la visión etérea según las leyendas. La mayoría de ellas se representan con alas.
Las leyendas celtas hablan del reino de los Áes Sídhe (pronunciado Os Shi) también conocido en idioma inglés como Fairy Folk, y donde la mejor traducción a nuestro idioma sería Hadas, si bien es importante recalcar que no se habla de la concepción victoriana de la Hadas, esos seres diminutos con alas de mariposa. Los Áes Sídhe, son seres semidivinos que viven entre este y el otro mundo, con conexiones importantes con la naturaleza y las deidades, la mayoría de los relatos los representan como gente no muy alta, pero de aspecto y altura humana, de tez blanca, ojos claros y pelo muy negro.

En los relatos medievales, las hadas (a veces llamadas "El Buen Pueblo" o "La Buena Gente") aparecen relacionadas con encantamientos y hechizos, conocedoras del poder y las virtudes de las palabras, las leyendas y las hierbas, que les permitían mantenerse jóvenes y bellas, y acumular grandes riquezas.
En algunos libros, se menciona que las hadas hacen todas las cosas inocentemente, aunque su comportamiento pueda llegar a ser perverso. En muchos escudos heráldicos de esta época se refleja el mundo de las hadas. Muchos aristócratas querían hacer ver que provenían de un linaje de las hadas.
En la mitología cántabra se las llama anjanas, entre las que están las Ijanas del Valle de Aras, cuya característica es que tienen pechos descomunales y son feas, pero pueden cambiar de apariencia a voluntad. Este mismo tipo de hadas se encuentra en la isla de Gotland, en Suecia. En Galicia se llaman sacias, en Cataluña además de fada, se le llaman goljas y en Baleares Damas de aiguo.

La mitología nórdica y la griega -encarnada en las ninfas y dríades de Homero y Ovidio- influyeron en el concepto que los primeros bardos se formaron de las hadas, pero andando el tiempo los escoceses, irlandeses, galeses y otros pueblos europeos llegaron a poseer un cuerpo lleno vivo de tradiciones, fundado principalmente en las leyendas celtas.
Baile de las hadas, por Nils Blommér (1816-1853).Inicialmente se atribuyeron a las hadas proporciones humanas, pero las diminutas y etéreas criaturas de Shakespeare influyeron poderosamente en las concepciones posteriores de los poetas ingleses.

Varios rasgos comunes caracterizan a estos habitantes del ultramundo en todos los países: se clasifican en benéficas y perversas, precisan ocasionalmente de apoyo humano, sus órdenes deben cumplirse estrictamente so pena de terribles castigos, etc.
Algunas de ellas son hadas convertidas en tales pero que antes habían sido mujeres humanas. Estas se convirtieron en hadas a causa de alguna infracción contra la naturaleza (ya que es el sitio en donde viven), siendo castigadas por ello a tener tal apariencia, incluso a vivir en el mundo de las hadas. Pueden ser desencantadas de diversas maneras en fechas concretas del año, como en La noche de San Juan y por ejemplo cuando se asoman a las aguas cristalinas y piden ser desencantadas. Para las que se convertían en hadas o cruzaban el límite existente entre el mundo humano y el de las hadas, el tiempo en el espacio cambiaba ya que un día o un mes podía ser un año o un siglo.


Hay varias hadas con poderes nocivos que lo llegan a utilizar contra los humanos, la mayoría de las veces por maltratar la naturaleza (talar un bosque sería una auténtica catástrofe para su mundo). Llegaban a raptar a niños para cambiarlos por seres feéricos totalmente iguales a los niños raptados. Así intentaban crear una estirpe entre humanos y hadas, aunque los niños morían al poco tiempo, ya que eran pálidos y enclenques. En la Edad Media a todos aquellos niños que estaban pálidos y delgados se les consideraba que eran hijos de las hadas y habían ocupado el lugar del verdadero hijo.
Otras veces engatusaban a un hombre de noble estirpe transformándose en mujeres de belleza inigualable para quedarse embarazadas de estos y dar a luz un ser mitad humano y mitad feérico. Para que el ser sobreviviera el marido no debía de rezar nunca y jamás deberían ver a las hadas desnudas por completo.

Este conjunto de supersticiones, derivadas de las creencias anímicas de todos los pueblos antiguos, ha inspirado a notables literatos sus fabulosos "cuentos de hadas".
La variedad de labores que llevan a cabo las hadas es casi infinita además de cantar y bailar, ayudan a los hombres en el campo, ejercen su control sobre el tiempo protegiendo las cosechas. Durante muchos meses ellas esperan impacientes la llegada de la primavera. También saben el día exacto en que brotaran las primeras flores pero prefieren mantener el secreto. Durante el Invierno, las Hadas duermen, tal y como lo hacen sus plantas y arboles. Si queremos las hadas pueden pasar el invierno
en nuestras casas, solo tenemos que tener paciencia. Pueden ser maravillosos amigos, tanto de las personas como de los niños.

Les gusta los niños pequeños. Las hadas y duendes son un buen barómetros para saber las vibraciones de
nuestra casa, porquesi hay energia negativa se irán.
FOTOS REALES DE HADAS



Clases de hadas:Hay muchas clases de hadas, siendo las más conocidas las:
lamias, hadas de las cuevas;
ninfas, hadas de las fuentes;
dríades, hadas de los bosques;
sirenas, hadas de los mares;
sílfides, hadas de los vientos;
salamandras, hadas del fuego;
isilwen, hadas de la Luna;
silomen, hadas del jardín;